La sociedad en que la vivimos es muy cambiante, sin en cambio, no es la que nos hubiese correspondido. Nuestros antepasados lucharon incesablemente por su libertad, por defender su cultura y por ser independientes al régimen español. Sin embargo, fueron en vano sus esfuerzos ya que las culturas indígenas en su mayoría se extinguieron o se dejaron vencer y no porque no quisieran, sino porque sus esfuerzos eran pocos o menores en comparación de los españoles. Se rindieron muy fácil que no hallaban una salida a lo cruel que estaban viviendo y optaron por la muerte.
Y los que lograron sobrevivir abandonaron el lugar que habitaban y se remontaron a lugares de más difícil acceso en los que pudieron sobrevivir en libertad durante mayor tiempo.
Gracias a la resistencia de éstas culturas, hoy en día podemos ver algunas etnias o culturas indígenas que sobreviven en nuestros días, que aunque son discriminadas por los mismos Mexicanos que somos de las mismas raíces indígenas, éstas culturas siguen asentadas en nuestro territorio.
Retomando el punto en el párrafo anterior, de que los Mexicanos no valoramos ni aceptamos estas culturas, es muy verídico, ya que preferimos la gastronomía, la ropa y calzado de empresas extranjeras, la producción de materias primas, el uso de electrodomésticos que facilitan nuestras vidas pero que al mismo tiempo dañan nuestro ambiente y la salud, el alimento procesado que es más “rápido y fácil” de obtener, algo que los Mexicanos nos agrada mucho. Es por ello que preferimos la industrialización y la nueva tecnología que nos ofrecen otros países que el de nuestro propio país. Somos un país consumista, que compra cosas de todo tipo sin que tengamos la necesidad de utilizarla, es una compra compulsiva que debemos de evitar.
Este último apartado del libro, me llamo mucha la atención porque haces conciencia sobre la riqueza cultural que tenemos los Mexicanos y que la desperdiciamos y no la sabemos apreciar como se debe, algo que debemos de comenzar a tomar conciencia antes de que estas culturas indígenas se pierdan en su totalidad.
Y los que lograron sobrevivir abandonaron el lugar que habitaban y se remontaron a lugares de más difícil acceso en los que pudieron sobrevivir en libertad durante mayor tiempo.
Gracias a la resistencia de éstas culturas, hoy en día podemos ver algunas etnias o culturas indígenas que sobreviven en nuestros días, que aunque son discriminadas por los mismos Mexicanos que somos de las mismas raíces indígenas, éstas culturas siguen asentadas en nuestro territorio.
Retomando el punto en el párrafo anterior, de que los Mexicanos no valoramos ni aceptamos estas culturas, es muy verídico, ya que preferimos la gastronomía, la ropa y calzado de empresas extranjeras, la producción de materias primas, el uso de electrodomésticos que facilitan nuestras vidas pero que al mismo tiempo dañan nuestro ambiente y la salud, el alimento procesado que es más “rápido y fácil” de obtener, algo que los Mexicanos nos agrada mucho. Es por ello que preferimos la industrialización y la nueva tecnología que nos ofrecen otros países que el de nuestro propio país. Somos un país consumista, que compra cosas de todo tipo sin que tengamos la necesidad de utilizarla, es una compra compulsiva que debemos de evitar.
Este último apartado del libro, me llamo mucha la atención porque haces conciencia sobre la riqueza cultural que tenemos los Mexicanos y que la desperdiciamos y no la sabemos apreciar como se debe, algo que debemos de comenzar a tomar conciencia antes de que estas culturas indígenas se pierdan en su totalidad.


